jueves, 29 de agosto de 2013

Humildad

  necesidad de la humildad en el siervo de Dios y en el servicio a Dios.
reconocer que todo lo que tengo o no tengo es por que Dios así lo ha deseado,
la humildad es muy escurridiza porque cuando usted se dice así mismo: "¡que humilde soy!", esta siendo orgulloso. ( John MacArthur. el plan del Señor para la iglesia Pág. 33.

 la fuente de la humildad esta en Jesús mateo 11:29.

el ejemplo de humildad la tenemos con el Señor, siendo Dios no escatimo ser igual a Dios. Fil. 2:6-8.
«ser humilde, derribar, rebajar, abatir» nadie quiere ser humilde porque la condición es ser "inferior" Fil.2:3 el apóstol pablo nos dice: "estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo"
el creyente debe derribar todos sus argumentos para poder rebajar su orgullo, soberbia y ponerse al servicio de los demás para glorificar a Dios en todo lo que hace Fil 2:4.

En la practica la humildad se debe demostrar primero a Dios Santiago 4:6-8a                               Someterse al liderazgo que  Dios ha establecido. pues esta es la voluntad de Dios Hebreos 13:17        En el reconocimiento de que Dios nos ha dado todo  1ª corintios 4:7 

Un hombre humilde o mujer humilde son sacrificios del corazón Isaías 57:15 Dios es exaltado con la humildad
 

 




3 comentarios:

  1. Buen día!
    Dentro del cristianismo vemos como personas realmente son humildes y el como otras simplemente no lo son; e inclusive como algunas personas que tenían humildad al cabo del tiempo y el ambiente esa humildad se llega a perder... como ministros de Dios es algo que debe poseer siempre, conocer de la Palabra de Dios y guiar a una iglesia, le da cierta autoridad y el llegar a vanagloriarse por dicha bendición, nos puede llevar a caer... considero que es mas fácil moldear un carácter para el ministerio, que conseguir humildad (claro esta que para Dios todo es posible)
    Bendiciones!

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  2. Un peligro que corre todo ministro es cruzar la línea de la humildad al orgullo y vanagloria, los halagos de las miembros de la iglesia pueden llegar a ser una adicción para el ministro, tenemos que tener en mente siempre que Dios es el que hace todo en nosotros para poder ser de bendición para los demás.

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  3. Cuanta necesidad hay de comprender esta gran verdad. Al servir al Señor debemos de reconocer que no somos nada, somos siervos inutiles. Gracias a Dios por llamarnos al ministerio:D!

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